Las consecuencias del reciente Monotributazo. Por Javier Giletta. Abogado y Periodista

Junio comenzó con una desagradable sorpresa para los pequeños contribuyentes inscriptos en el régimen simplificado del Monotributo, ya que el Gobierno nacional se demoró en actualizar las escalas y categorías del sistema para el 2021, y cuando finalmente lo hizo (durante los primeros días de este mes) dispuso que el aumento fuese retroactivo al mes de enero.-


En efecto, el primer viernes de junio se publicó la Resolución n° 5003, por la cual la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) procedió a actualizar los parámetros y valores para las distintas categorías de monotributistas, y como dicho reajuste llegó esta vez con cinco meses de retraso (los años anteriores se disponía en el mes de enero), el organismo determinó que los nuevos valores tuviesen efecto retroactivo a enero, de modo tal que las personas que habían cumplido con sus obligaciones tributarias en tiempo y forma, de pronto advirtieron que mantenían deuda con el Fisco por las diferencias generadas entre enero y mayo del corriente año.-


También se dispuso que los montos correspondientes podrían abonarse de contado hasta el día 20 de julio, o bien, financiarse hasta en 20 cuotas, con un interés del 2,9 % mensual y una cuota mínima de 500 pesos. A su vez, los planes de facilidades de pago para los contribuyentes estarían disponibles recién a partir del 1° de julio en el portal monotributo.afip.gob.ar, según informó la entidad que conduce Mercedes Marcó del Pont.-


Con relación al año 2020, las cuotas mensuales experimentaron un incremento del orden del 35,3 %, y además se recategorizó compulsivamente a todos los inscriptos en el sistema, en el marco de lo dispuesto por la Ley n° 27.618(B.O. 21/04/2021); aclarándose que los contribuyentes tendrían tiempo hasta el día 25 de junio para solicitar la modificación de su categoría, y en caso de no hacerlo, se consideraría aceptada la que fuera oportunamente asignada por el ente recaudador.-


Tras conocerse la reglamentación de aquella norma legal, estallaron las críticas y el enojo de los monotributistas se pudo visibilizar tempranamente en las redes sociales, alcanzando una rápida repercusión en todos los medios de comunicación. Y en verdad no era para menos, tratándose de uno de los sectores más afectados por las distintas medidas restrictivas dispuestas por el Gobierno en el marco de la presente emergencia sanitaria.-


Lo que sin dudas causó mayor indignación fue el carácter retroactivo de la suba y la supuesta deuda que se habría generado con la AFIP, en forma absolutamente arbitraria e ilegítima. En primer lugar, porque es inconcebible que las consecuencias de la morosidad e ineficiencia de los organismos públicos sean soportadas íntegramente por los contribuyentes; y además, porque el pago de un impuesto efectuado de buena fe, tiene efecto liberatorio al amparo de la garantía que tutela y protege el derecho de propiedad, expresamente previsto en el artículo 17 de la Constitución Nacional.-


En este sentido, deberá recordarse que a la luz de la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, “el pago hecho oportunamente por el deudor de un impuesto o contribución, cuyo monto pretende modificarse con posterioridad, ha tenido efectos cancelatorios, los que son definitivos, quedando aquel liberado de su obligación”. Por ende, una vez efectivizado el pago, mal podría contraerse una deuda impositiva de manera retroactiva.-


Así, el máximo Tribunal de la Nación reafirma el principio del “efecto liberatorio del pago”, salvo supuestos de ocultación, dolo o culpa grave por parte del contribuyente que incida en la determinación de la obligación tributaria, en cuyo caso aquella doctrina no resultará de aplicación.-


Los coletazos de aquella medida no tardaron en llegar. El martes 8 de junio la Fundación Apolo, mediante su equipo de Activismo Judicial que lidera José Magioncalda, denunció a Mercedes Marcó del Pont por no haber informado a los contribuyentes que sus pagos serían considerados a cuenta del mayor valor a determinarse una vez concretada la actualización.

En la denuncia, que quedó radicada en el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional n° 11 de la ciudad de Buenos Aires, se argumenta que aquella omisión afectó la seguridad jurídica de los monotributistas, siendo cercenados sus derechos a partir de una certeza tributaria que en realidad no era tal.-


En el mismo sentido se pronunció el Consejo Profesionalde Ciencias Económicas porteño que, a través de su titular Gabriela Russo, le reclamó a la AFIP que dejase sin efecto las diferencias que pudieren haberse generado desde que comenzó el año, ante la severa crisis económica que atraviesa el país, profundizada ahora como efecto de la pandemia provocada por el Covid-19.-


Ciertamente, no es sólo la crítica situación que atravesamos lo que inhabilita la reciente resolución, sino fundamentalmente su contradicción con las más elementales normas constitucionales y principios tributarios, tal como lo han destacado los especialistas con más prestigio y trayectoria en esta materia.-


Incluso unos días después los legisladores de Juntos por el Cambio, hoy por hoy envueltos en su propia interna política, decidieron aprovechar la ocasión que le brindaba el Gobierno y presentaron en el Parlamento un proyecto para anular la tan objetada retroactividad.-


Empero, como la mayor parte de las críticas se centraron en la cuestión de la retroactividad, pasó prácticamente inadvertido el aumento de la cuota mensual, que ascendió al 35,3 %, es decir, varios puntos porcentuales por encima de la inflación prevista en el Presupuesto para el año 2021 (29 %). Desde nuestra posición entendemos que se trata un aumento excesivo y desproporcionado, que carece de razonabilidad en las circunstancias actuales, máxime con la abrupta caída de ingresos (50 % en promedio) que registra este sector desde marzo del año pasado.-

El Gobierno dio marcha atrás y desactivó la retroactividad

Ante la catarata de críticas y el profundo malestar generado, finalmente el Gobierno nacional tuvo que dar marcha atrás y envió al Congreso un nuevo proyecto de leyque establece que el aumento del impuesto regirá recién a partir del mes de julio, con lo cual se deja sin efecto el cobro retroactivo que tantas objeciones había provocado.-


De este modo, los monotributistas no deberán afrontar deuda alguna por las diferencias resultantes entre lo abonado de enero a junio de este año y los nuevos valores fijados de conformidad a lo ordenado por la Ley n° 27.618. No obstante ello, hasta tanto sea sancionado, las deudas van a seguir figurando en el sistema de la AFIP, y eso hoy cualquier contribuyente lo puede comprobar.-


El proyecto de mención, que fuera elaborado en 24 horas por Sergio Massa, presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, quien actúa en este caso por expreso pedido del presidente Alberto Fernández, también determina que en julio se pondrá en vigencia una nueva actualización de las escalas siguiendo un criterio progresivo, que aumenta en un 77 % el tope para las categorías más bajas del sistema, respecto de diciembre último.-


Además, se contempla un Programa de Alivio Fiscalpara monotributistas, puesto que permite que permanezcan en sus categorías todos aquellos que se “excedieron en los ingresos facturados”, siempre que no superen 1,5 vez el monto previsto para la máxima categoría, que es de 5,55 millones de pesos anuales (y con un límite patrimonial de hasta 6,5 millones de pesos).-


En otro orden, se decidió incluir un amplio plan de pagos que permitirá regularizar la deuda que mantienen los pequeños contribuyentes con la AFIP, con un máximo de 60 cuotas y un interés que no puede superar el 1,5 % mensual. De esta manera, se pretende dar mayor previsibilidad a la actividad económica desarrollada por los monotributistas (que suman 4.080.151 en total), de los cuales un 39 % (1.592.466) se encuentran en el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA), siendo que dos de cada tres contribuyentes (2.611.495) están inscriptos en las categorías más bajas del régimen (categorías “A” y “B”).-


Esto último reviste suma trascendencia si se tiene en cuenta que hoy casi la mitad de ellos está en deuda con el organismo recaudador. Se trata de 1.955.832 personas que han dejado de abonar su cuota mensual. La elevada morosidad pone de relieve el severo impacto de la crisis económica, agravada ahora por la pandemia. Por lo demás, se sabe que la mayoría de ellos (que son pequeños comerciantes, profesionales y emprendedores) incurrieron en mora el año pasado debido a la feroz caída de la actividad, que desde entonces no ha logrado recuperarse.-


En definitiva, consideramos que se trata de una iniciativa acertada para esta coyuntura, que elimina toda retroactividad y pretende enmendar el grosero error cometido por el Gobierno con la reglamentación anterior, pero que no soluciona el problema de fondo ni repara totalmente el daño ya causado.-


Esto demuestra claramente que las acciones del Fisco no son inocuas y que las decisiones de la AFIP siempre tienen consecuencias para los contribuyentes. No es lo mismo errar que acertar en la gestión de gobierno, quienes ejercer una función pública deberían saberlo, y cometer este tipo de errores en un régimen caracterizado en principio por su simplicidad, no hace más que aumentar el nivel de confusión y desconfianza de los monotributistas, lo que no es aconsejable en ningún caso y menos aún en la situación actual.-


Para colmo, desde los despachos oficiales no podrán alegar esta vez que carecieron de tiempo suficiente para lograr una mejor reglamentación, desde que ésta sobrevino 40 días después de la sanción de la Ley n° 27.618, cuyo trámite parlamentaria había consumido prácticamente cuatro meses (entre diciembre de 2020, cuando se presentó aquel proyecto, y abril de 2021, cuando se sancionó la ley).-


Evidentemente, más que tiempo lo que faltó fue inteligencia, decisión y voluntad política para resolver un problema de larga data, que hoy afecta a más de cuatro millones de pequeños contribuyentes, un sector cada vez más olvidado por el Estado y que desde hace años viene reclamando un necesario alivio fiscal.-


Con este nuevo proyecto, pergeñado a la velocidad de un rayo, aquella decisión comienza a insinuarse. Ojalá que en esta oportunidad, después de tantas idas y vueltas, esas esperadas medidas de alivio lleguen a concretarse, porque recién entonces comenzará a hacerse JUSTICIA con los MONOTRIBUTISTAS.-


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