La privacidad de grupo como bien jurídico a proteger. Por Florencia Marquez Bonino.

Actualizado: 19 ene 2021

Cuando pensamos, reflexionamos y hablamos de privacidad, lo hacemos sesgados hacia la esfera individual. Sin embargo, la realidad es que las personas individuales no son objetivo del tratamiento de big data, sino en la medida que pertenezcan a un grupo o segmento que sirva de plataforma para la realización de estadísticas con fines de diseño de Inteligencia Artificial (IA), machine learning y redes neuronales, que serán las encargadas de llevar a cabo más eficientemente procesos que antes realizábamos las personas.

Hoy podemos encontrar una amplia paleta de softwares abiertos que permiten que el trabajo en estos menesteres sea cada vez más sencillo y al alcance del dominio, no sólo del experto. En un futuro no muy lejano, será una herramienta accesible y democratizada.

Y todo, en el afán de caracterizar grupos de personas, y realizar en función de ello por ejemplo, campañas para “los padres de familia con dos hijos”, o bien, saber que desean “las mujeres mayores de 40 años que viven en zona norte”, o conocer sobre las personas que buscan habitualmente en la red "como curarse de una dolencia", "conseguir marido", "tener mas firme la piel", "alimentarse sanamente", "ser mejores profesionales", y una basta e inimaginable cantidad de enunciaciones posibles, como personas y pensamientos hay en el mundo, a cada fracción de segundo.

Una vez segmentados, la publicidad será mejor dirigida y “personalizada” de manera tal de proveer mejor al consumo de bienes y servicios, hacer más rentables a las empresas y manejar mejores estadísticas en salud, a modo de ejemplo. Y en ello recuerdo una reflexión de mi maestra de tercer grado -hace ya más de tres décadas- “somos como el ganado, y la publicidad el arete que nos lleva de las narices”.

Es necesario hacer algunas precisiones que vienen al caso.

La pertenencia a un grupo puede nacer de la iniciativa del propio individuo, mediante una acción consciente y voluntaria, por ejemplo, asociarse a un club. También, el sentimiento de grupo puede provenir de alguna característica que un individuo asume que comparte y lo vincula con otras personas.

Pero existe una categoría de grupos denominados “ad-hoc”, en las cuales un tercero interesado define arbitrariamente los grupos a partir de parámetros “X” e “Y”, y en los cuales no interviene la voluntad de cada uno de los individuos que lo componen sino que surgen como resultado de los procesos de segmentación de IA. Este proceso “agrupa algorítmicamente” a individuos en función de un conjunto de datos, para lograr “perfiles” que sirvan al desarrollo de modelos predictivos. Ello es utilizado para la toma de decisiones que afectan al individuo que ha sido, sin su consentimiento, incluido en una categoría que desconoce, y resulta independiente de la autopercepción, de manera que el sujeto será evaluado en función del etiquetado de grupo. Existe en este sentido, la aplicación del concepto de “conocimiento generalizable”, que implica la universalización de ciertas características comunes solo a algunos de ellos, lo que conlleva riesgos inherentes a la propia actividad, que implican para el etiquetado ser afectado por sesgos de los que desconoce su alcance y consecuencias. Podríamos incluso encontrarnos con resultados discriminatorios e influencias no deseadas ni consentidas en sentido estricto.

Lo grave es que esta manera de segmentación y etiquetaje podrían no ser tratados legalmente como “datos personales” por lo que no se beneficiarían de la protección efectiva, ya que no están sujetos a forma o categoría alguna, sino que permanecen en una especie de limbo jurídico.

El Profesor Luciano Floridi, Catedrático de Filosofía y Ética de la Información y Director del Laboratorio de Ética Digital de la Universidad de Oxford, señala que la protección de la privacidad grupal no se logra automáticamente al proteger la privacidad individual. Existe una corriente de opinión en el sentido de que la regulación actual, basada en la identificación personal de la información debería complementarse con un enfoque en la identificación de información sobre categorías o grupos. De hecho, algunos estudiosos consideran que los derechos de grupo son el origen del marco de los derechos humanos actual.

Otro motivo más para la concientización sobre la importancia de preservar la propia privacidad, que va más allá pudiendo afectar a los derechos y libertades de la sociedad en su conjunto.

Fuentes:

https://www.aepd.es/es/prensa-y-comunicacion/blog/privacidad-de-grupo

https://www.oii.ox.ac.uk/people/luciano-floridi/



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