Expandiendo las fronteras profesionales: LA AUDITORÍA JURÍDICA. Por el Dr. José Ignacio Lobaiza

La actividad profesional de la auditoría ya sea en el ámbito público como en el privado, se ha desarrollado inicialmente a partir de la verificación del cumplimiento de normas de tipo financiero-contables. La auditoría, en tanto materia académica específica, ha sido incluida en ámbitos profesionales de las ciencias económicas y, particularmente, en la carrera de contador público. Sin embargo, todas las actividades llevadas a cabo en una organización pública o privada son pasibles de ser auditadas. Aquel enfoque tradicional sufrió, entonces, cambios progresivos que derivaron en una visión más abarcadora de lo que se considera materia auditable, lo que derivó en el desarrollo de distintas especialidades de auditoría. Entre las distintas especializaciones referidas, resalta el desarrollo autónomo con identidad profesional propia, que ha llevado adelante la auditoría de los sistemas o tecnología de la información. Los profesionales dedicados a esa especialidad han tenido una visión de su actividad, que los promovió a agruparse corporativamente y elaborar normas, estándares y exámenes validadores de sus competencias específicas. Este derrotero de agrupación y sinergia profesional funciona como norte y guía a la hora de pensar un desarrollo sistemático de la auditoría jurídica. En base a la experiencia profesional colectada, afirmamos que el desarrollo práctico de la auditoría de índole jurídica muestra un desajuste con relación a la actividad del auditor jurídico. Este lleva adelante su actividad profesional bajo la modalidad de detentar la formación académica del derecho y -al mismo tiempo- desarrollar actividades profesionales cuyos enfoques, metodología y procedimientos, han sido pensados y elaborados por y para profesionales provenientes de las ciencias económicas.

¿Qué es la auditoría jurídica o legal?

Para responder dicha pregunta, primero debe aclararse que no es unánime ni pacífico el modo en que distintos profesionales implicados definen la actividad de auditoría de tenor jurídico o legal, observándose una significativa dispersión de opiniones y enfoques propuestos. Planteada la dificultad y con la finalidad de aportar luz a este espacio de penumbra teórica práctica, hemos relevado, clasificado, vinculado y concluido respecto a variados antecedentes que se refieren al tema, provenientes de fuentes del sector público y privado, tanto nacionales como internacionales. Como resultado de este árido proceso, concluimos que la auditoría jurídica es una especialidad profesional en proceso de sistematización que abarca las actividades de la auditoría de litigios judiciales, la de cumplimiento normativo (la cual incluye un amplio espectro de especialidades), la de las investigaciones internas organizacionales y la de compliance, entendiéndose a esta actividad como la relacionada con programas de integridad, cultura ética y lucha contra la corrupción. En definitiva, la auditoría jurídica es -en términos simplificados- aquella cuyo objeto de trabajo y estudio se encuentra directamente relacionada con el derecho, la cual requiere para su eficiente gestión la ostentación de formación específica en leyes por parte de sus auditores. El ámbito de actuación profesional del derecho y de la auditoría son, en apariencia, dos actividades divergentes que requieren formaciones profesionales disímiles, pero también, complementarias Su observación atenta expone que esa aparente divergencia es, sin embargo, un derrotero convergente.

¿Por qué es importante el desarrollo de la auditoría jurídica?

Porque es un ámbito laboral que ha sido institucionalmente despreciado y en gran medida abandonado, para que sea ocupado por quien quiera asumirlo, aunque sea parcial o ineficientemente. Porque la gestión, el control y la auditoría de incumbencias del derecho, corresponden ser llevadas a cabo por profesionales específicamente formados para ello. Son los abogados quienes se encuentran en una posición de privilegio para evaluar el grado de cumplimiento normativo de una actividad dada y, en particular, para comprender e informar los riesgos legales asociados a los incumplimientos normativos. El mundo que era ya no es. Todos nos veremos -cada día más- confrontados con las exigencias de las disrupciones sociales y profesionales. O nos adaptamos o no lograremos evitar la obsolescencia profesional. Respiremos profundo y asumamos el desafío inexcusable de flexibilizarnos, aprender por fuera de la caja y expandirnos como profesionales del derecho. La auditoría jurídica nos espera.

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