Donaciones. La ultima reforma al C.C.Y C.N. Por Mariela Pepicelli

Desde la sanción del Código Civil y su posterior unificación en Civil y Comercial en el año 2015 en el Derecho Argentino se ha visto a la donación como un título observable, los motivos fueron puramente históricos y no una verdadera causa patológica. Lo cierto es que la doctrina y el Notariado Argentino venían reclamando una modificación para salvaguardar las dudas respecto de los títulos de donación ya que de no modificarse constituían un obstáculo para la trasmisión de derechos reales de dominio, la libre circulación de la riqueza y una importante afectación a la seguridad jurídica.

Es así que en el mes de Noviembre del corriente año 2020, la Cámara de Diputados y Senadores aprobaron el proyecto de reforma a los artículos 2386, 2457, 2458 y 2459 del Código Civil y Comercial de la Nación; y de que se trata esta reforma?

El proyecto busca la protección de los terceros subadquirentes de bienes de carácter registrables que sean de buena fe y a título oneroso, teniendo como antecedente la adquisición de un bien mediante un contrato de donación.

El nuevo 2386 sobre "donaciones inoficiosas"- determina que “La donación hecha a un descendiente o al cónyuge cuyo valor excede la suma de la porción disponible más la porción legítima del donatario, aunque haya dispensa de colación o mejora, está sujeta a colación, debiendo compensarse la diferencia en dinero.”

Es decir, ante el supuesto de la donación que exceda la porción disponible más la porción legítima del donatario se sujetará a la acción de colación y no a la acción de reducción.

El viejo artículo 2386 establecía que – “si la donación excede la suma de la porción disponible y la porción legítima, aunque haya dispensa de colación o mejora, está sujeta a reducción por el valor del exceso”

En los fundamentos de la norma, se indica que el cambio se debe a que la colación es el derecho que tienen los herederos forzosos de imputar las donaciones realizadas en vida por el causante a otro heredero forzoso-es la igualdad entre los coherederos. En cambio la reducción, protege la intangibilidad de la legítima, y es el derecho que tienen los herederos forzosos (descendientes y el cónyuge del causante) para exigir que otro legitimario-herederos forzosos o legatarios- que ha recibido un bien por un acto a título gratuito de aquel traiga a la masa de partición el valor de dicho bien, siempre que se exceda la porción disponible.

Esto se debe a que el derecho de los herederos legitimarios se garantiza en nuestro ordenamiento jurídico por la intangibilidad de su porción e igualdad entre coherederos, teniendo como principio general que la libertad de testar o de transmitir por acto gratuito, no puede ir más allá de la porción disponible. Se establece que deberá compensarse la diferencia “en dinero”, a diferencia de la actual norma que establece que la reducción se verá sujeta “al valor del exceso” de la donación inoficiosa.

El nuevo artículo 2457 -derechos reales constituidos por el donatario- prevé que la reducción determinada por la vía judicial no afectará la validez de los derechos reales sobre los bienes registrables constituidos o transmitidos por el donatario a favor de terceros de buena fe y a título oneroso.

Viejo articulo 2457, establecía que: la reducción extingue, con relación al legitimario, los derechos reales constituidos por el donatario o por sus sucesores”. No dejaba a salvo los terceros de buena fe y a título oneroso.

Asimismo, el artículo 2458 -acción reipersecutoria-, propone que “salvo lo dispuesto en el artículo anterior, el legitimario puede perseguir contra terceros adquirentes los bienes registrables. El donatario y el subadquirente demandado, en su caso, pueden desinteresar al legitimario satisfaciendo en dinero el perjuicio a la cuota legítima”.

El legitimario podrá perseguir contra terceros adquirentes los bienes registrables (…), en concordancia con la regla general del artículo 392 -efectos respecto de terceros en cosas registrables- del CCCN, el cual refiere a esta situación cuando expresa que “todos los derechos reales o personales transmitidos a terceros sobre un inmueble o mueble registrable, por una persona que ha resultado adquirente en virtud de un acto nulo, quedan sin ningún valor y pueden ser reclamados directamente del tercero, excepto contra el subadquirente de derechos reales o personales de buena fe y a título oneroso. Los subadquirentes no pueden ampararse en su buena fe y título oneroso si el acto se ha realizado sin intervención del titular del derecho".

Finalmente el artículo 2459 -“Prescripción adquisitiva”- determina que “en cualquier caso, la acción de reducción no procede contra el donatario ni contra el subadquirente que han poseído la cosa donada durante diez años computados desde la adquisición de la posesión. Se aplica el artículo 1901. No obstará la buena fe del poseedor el conocimiento de la existencia de la donación”.

El viejo artículo 2459 es textual al actual, sólo se agregó “No obstará la buena fe del poseedor el conocimiento de la existencia de la donación”.

La intención del legislador en la anterior redacción fue la obsesiva defensa de la legítima de los herederos forzosos protegiendo las porciones hereditaria, pero La consecuencia fue que una importante cantidad de inmuebles dejaron de poder circular por plazo de diez años y tampoco sirvieron para la obtención de créditos hipotecarios, Por ser el título antecedente un bien donado, tildado por muchos, imperfecto.

Con esta reforma, se protege a los terceros adquirentes. Los legitimarios-herederos forzosos- no podrán recurrir a la justicia atacando a este subadquirente de buena fe y a título oneroso. Y cuando su legítima se vea afectada podrá ir contra el donatario para equiparar las porciones mediante la entrega de dinero sin afectar las posteriores transmisiones del inmueble involucrado.

Los fundamentos indican que el conocimiento de existencia de la donación por parte del tercero poseedor de buena fe del bien donado no quita la presunción de la buena fe que tiene en su favor. La aclaración en la parte final del artículo forma parte de la protección que promueve la reforma, porque si bien el tercero puede tener conocimiento del acto jurídico originario (la donación) de la persona que le transmitió el bien, no necesariamente eso implica que pueda haber conocido respecto a la afectación de la legítima de un heredero forzoso, la cual se sabrá si se afectó recién cuando se produzca la muerte del donante y se establezcan las porciones de cada coheredero.


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